Cómo librarse de una mala referencia laboral
Publicado en:Consejos, Entrevista de trabajo, Herramientas para buscar empleo, Referencias
Siempre he intentado marcharme por “la puerta grande” cuando he decidido dejar una empresa, y por lo general lo he conseguido.
Sólo una vez mi ex-jefe no se lo tomó tan bien como esperaba y por ello decidió, desde ese momento, dar malas referencias sobre mi persona, cada vez que alguien las solicitaba.
Lo descubrí gracias a los lazos de amistad que me unen con una empleda de dicha empresa (un buen contacto ¡vamos!); ya que por lo general me sigo relacionando con ex-colegas de las empresas en las que he trabajado… Es así como un día recibo una llamada de mi contacto, para decirme que había escuchado una conversación en donde mi antigua jefa no había hablado muy bien de mí, cuando otra empresa trataba de verificar mis datos de experiencia laboral durante un proceso de selección. Tuve suerte en saberlo, pues en la mayoría de los casos nunca llegamos a enterarnos.
¿Cómo podemos actuar en estos casos?, y ¿qué podemos hacer para que una persona así no nos siga afectando a nivel de referencia laboral?
La mejor manera es contactar a esta persona directamente, pero no para reclamarle ni discutir con ella, sino para tratar de poner remedio a la situación. Aunque tengas tú la razón y aunque esta persona esté actuando de mala fe haciendo crítica destructiva sobre tu persona, mi mejor consejo es que te mantengas calmado y que tomes en cuenta que esta persona está molesta por alguna razón y que tu objetivo será tanto descubrir el por qué, como evitar que siga hablando mal de ti.
Tienes dos opciones, la primera es llamar por teléfono directamente a esta persona (mejor no hacer nada en persona) y la segunda, es redactar una carta y enviarla por e-mail.
Para cualquiera de las dos opciones, has de tomar en cuenta que la diplomacia deberá ir por delante. Tu actitud deberá ser la de alguien que desea entender el por qué de esa actitud, por lo que sólo cabe de tu parte un comportamiento amigable acompañado de un tono de voz amable, pausado y sin ningún dejo de molestia, ni mucho menos a la defensiva, sino más bien de sorpresa y confusión en relación a los hechos.
No es necesario ni conveniente tocar ningún otro tema, pero si es menester concentrase en hablar sólo de los hechos y de cómo te están afectando a nivel laboral los comentarios negativos sobre tu persona, cada vez que hace referencia a tu desempeño en la empresa que dejaste, pues es lo que te importa. La intención, es que ningún posible empleador te vaya a ver como un problema en el futuro debido a una mala referencia.
Como ejemplo, te dejo lo que le dije a mi ex-jefa en mi caso particular:
“Hola Gaby (nombre ficticio) ¿cómo estás?, espero que bien… perdona que te moleste, pues sé que estás ocupada últimamente, pero es que en una reciente entrevista de trabajo, me he enterado de que mi versión sobre mi desempeño en la empresa, no concuerda enteramente con la que el empleador recibe de ti. Por favor ¿me podrías decir cuál es la parte de mi desempeño que te pareció incorrecta cuando trabajamos juntos?, ya que de mi parte pienso que no tuve ningún problema en ese particular y que mis resultados fueron siempre de lo mejor… En cualquier caso, mi intención es ver que mi imagen no quede manchada ni cuestionada por algún mal entendido, y también me gustaría dar una versión coherente con la tuya y es por eso que solicito tu amable ayuda para prevenir futuras desavenencias. Recuerda que mi imagen queda muy comprometida cada vez que existe alguna discrepancia en ambas versiones… y pienso que tu intención es contar los hechos con claridad ¿no?… Bueno, para eso te llamaba, para saber si existe algún aspecto que deba saber que pudiese afectar mis futuras referencias… Gracias de antemano por tu amable respuesta…”
Recuerda que todo esto deberás hacerlo como si tratases de buscar información y hasta cierto punto su comprensión (y colaboración), para que sus comentarios no te sigan haciendo daño. Así que no intentes debatir sobre sus razones o sobre lo que ésta persona piensa que has hecho mal, concéntrate más bien en llegar a un acuerdo con ella, explicando el daño que te ha hecho su posición y cómo se podría poner remedio a la misma.
Así que limítate a escuchar si te da alguna respuesta y no la interrumpas mientras lo hace. Incluso si no llegas a un acuerdo, dile que le agradeces por su tiempo y muestra resignación frente a su posición de inflexibilidad, pues tienes un alto porcentaje de probabilidades de que luego, en frío, reflexione sobre los hechos y reaccione de buena manera la próxima vez que le toque hablar de ti, no desestimes el poder de la reflexión frente a la humildad.
Pero, ¿qué puedo hacer si ésta persona sigue obstinada en seguir causándome problemas?
Bueno, primero que nada, las malas referencias no son siempre una limitante si se logran explicar bien al empleador. Lo que más les molesta a ellos, y por ende, lo que se convierte en la parte más peligrosa para ti es la sorpresa. De modo que si te adelantas y comentas el asunto antes de que salga a colación durante una entrevista, pues ya no habrá sorpresas y quedarás como alguien honesto… Además ¿quién no ha tenido algún percance en el trabajo con algún jefe?, si lo planteas bien, sin hablar mal de nadie y haciendo del tema algo más bien anecdótico podrás darle un giro a la situación
Nota para los entrevistadores:
Seguro que te ha gustado este artículo desde el punto de vista del candidato, pero también tengo un consejo para ti.
Cada vez que te interese algún candidato, toma en cuenta que las referencias laborales son un aspecto privado de la persona y que sólo representan un complemento más de toda la información que ya tienes, así que nunca podrán ser determinantes (por si solas) para decidir si se contrata o no a un potencial empleado, sobre todo, por la carga subjetiva que posee el hecho de preguntar a un tercero por el desempeño de alguien.
Así que cuando contactes a las referencias laborales, realiza sólo preguntas objetivas y siempre basadas en los aspectos laborales que te interesan. Luego, al escuchar las respuestas, filtra todo indicio de personalización o matiz sobre lo que puedan decirte de esa persona y concéntrate en la parte que importa, dándole mayor importancia al hecho de saber si el candidato tuvo un buen desempeño haciendo su trabajo en esa empresa (o no) y si está entonces capacitado para desempeñar el puesto ofertado.
Igualmente ten en cuenta, que cualquier intento de desacreditar por parte de tu interlocutor, puede también encerrar algún problema de tipo personal, que para nada viene al caso ni a los objetivos que estás persiguiendo; por lo que es necesario aclararlo y contrastarlo con el candidato.
Nota final: En algunos países, dar malas referencias de forma infundada podría constituir un delito, entérate si es tu caso.
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