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Noviembre 04, 2009

Cómo escoger una “buena” oferta de trabajo – La historia del dependiente honesto

Publicado en:Consejos, Herramientas para buscar empleo, Ofertas de empleo, buscar empleo, empleo, orientación, selección

La decisión de escoger una entre varias ofertas de trabajo, cuando tenemos varias opciones para elegir. También tiene que ver con nuestra percepción, y sobre todo con lo que sentimos cuando: leemos las condiciones de las ofertas, cuando recibimos una invitación a una entrevista y también cuando asistimos a la misma.

Hace unos años, cuando estaba en EEUU; estuve buscando, por un tiempo, unos zapatos para la práctica de un deporte muy específico. Había estado recorriendo algunas tiendas verificando precios y comparando marcas.

Siempre que llegaba a una tienda, el dependiente me recomendaba directamente la marca que en su opinión yo debía comprar y a partir de allí, los buscaba y me los entregaba para medírmelos y verificar sus prestaciones… fui pasando así de tienda en tienda (en EEUU hay muchas), pero terminaba sin comprar nada… ninguno me convencía.


Finalmente entré en una tienda en donde me atendió uno de los dependientes más amable y honesto que recuerdo haber conocido. Ésta persona no me recomendó ninguna marca en particular, en su lugar me llevó a donde estaban expuestos todos lo modelos por tallas y me dijo que lo más importante no era la marca ni el precio, sino el hecho de sentirme cómodo con los zapatos.

Dicho esto, me recomendó medirme uno a uno los modelos existentes de todas las marcas expuestas en la estantería, y me aconsejó hacerlo sin mirar el precio ni la marca (“trust me”, me dijo), y que cuando diese con alguno con el que me sintiese cómodo, él me diría el precio… y así lo hice.

Ese día no compré los zapatos allí (soy un poco terco e indeciso para estas cosas) y decidí seguir visitando tiendas de deportes. Pero a partir de ese momento, cuando llegaba a alguna, me iba directamente a probarme todos los modelos existentes, buscando alguno con el que me sintiese cómodo sin preguntar a nadie ni mirar precios ni nada, tal y como me había recomendado el “dependiente amable”.

Pero sucedió, que en otras tiendas de deportes los dependientes no se comportaban igual y querían venderme lo que ellos consideraban “mejor”. De nada valían mis explicaciones, pues ellos “sabían más del tema” y aunque me dejaban probar los diferentes modelos de mala gana, no quería satisfacer mi verdadera necesidad. En cambio elegían “por mí”, y no “para mí”, lo que no me permitía encontrar el artículo más adecuado a mi persona.

Finalmente, terminé volviendo a la tienda del “dependiente honesto”, quien no sólo consiguió que comprase los zapatos en su tienda, sino que también me dio una lección sobre lo que realmente importa cuando buscamos algo para nosotros… y es que lo más importante es tratar de encontrar lo que realmente se adapta a nuestras características personales… y en el caso de la búsqueda de empleo, a nuestro perfil.

También aprendí que no debo guiarme por los intereses de los demás y que debo imponerme ante cualquiera que pretenda venderme “algo” que no se ajusta conmigo. Y este principio lo he aplicado desde entonces, cada vez que he tenido que buscar trabajo… o zapatos :-)

Nadie sabe mejor lo que me gusta, que yo… Por esa razón tan “lógica”, y tan basada en lo que me conviene, es que he rechazado ofertas de empleo que cualquiera juzgaría de “irrechazables” (tanto por el nombre de la empresa, como por las condiciones ofertadas), pero con las que no me sentía del todo a gusto.

La moraleja, es que hay que prestar más atención a cómo nos sentimos con una oferta de empleo en particular y no en lo que la empresa o el reclutador nos quieren “vender”. En este caso, la oferta es algo secundario.

Reflexión Nº 1: De nada vale que obtener un empleo bien remunerado en una empresa reconocida, si luego no podremos ser felices ni hacer lo que nos gusta hacer. En estas condiciones,  terminaremos “quemados” y arrepentidos de no haber buscado un empleo acorde a nuestro perfil, habilidades y personalidad.

La próxima vez que acudas a una entrevista asegúrate de que te sientes satisfecho con estos cuatro factores:

- Las funciones y el tipo de trabajo a desempeñar.
- Las personas que serán tus jefes.
- La cultura y la percepción de la empresa.
- La ubicación, las instalaciones y el sector de la empresa.

Y sobre todo, desconfía de los reclutadores que tratan de venderte el puesto en lugar de verificar que posees el perfil adecuado al mismo, ya que van más por sus intereses que por los tuyos o de la empresa que los contrata.

Reflexión Nº 2: Entiendo que habrá personas que puedan pensar que en una situación de desempleo no hay mucho que escoger, por lo que las opciones son pocas para poder aplicar estos consejos…y también sé que mientras más pasa el tiempo sin haber encontrado un empleo, menos puede importar el hecho de escoger, si lo que se quiere es llevar dinero a casa en el corto plazo…

No obstante, este principio de escogencia (que recomiendo) en base a nuestro “feeling”, sigue siendo el más adecuado en términos de éxito laboral en el mediano y largo plazo. Pues trabajar en lo que te gusta y en lo que mejor sabes hacer, te asegura la posibilidad de promociones y otras satisfacciones laborales. Cosa que nunca sucederá trabajando en algo que no te satisface como persona o como profesional.


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