¿Te sientes culpable por irte de vacaciones?
Publicado en:En la oficina, Management, despidos, vacaciones
Para muchos de los que seguimos empleados, la palabra “verano”, ya no es un sinónimo de “vacaciones”, tal y como lo era hasta hace poco… ¿Están cambiando las cosas en España?
Muchos trabajadores no están “celebrando” la llegada de la estación estival con tanta “calidez” como lo hacían en años anteriores, y las causas están estrechamente relacionadas con los altos índices de desempleo registrados en lo que va de año.
De hecho, y según una encuesta reciente de CareerBuilder.com, más del 35% de los empleados informó que no piensa tomar vacaciones durante 2009… ¿Hasta dónde nos ha afectado esta coyuntura?
Cuando se les preguntó la razón por la que no estaban considerando irse de vacaciones: uno de cada cinco encuestados indicó que, o bien tienen miedo de perder su empleo dando una mala imagen a sus jefes, o que se sentirían culpables por estar lejos de la oficina y disfrutando mientras algunos no tienen trabajo.
Y es que con tanto desempleo, muchos trabajadores/as sienten que irse de vacaciones es como darle una bofetada en la cara a los compañeros de trabajo despedidos recientemente.
Es evidente que esta conducta distorsionada podría traer consecuencias negativas para los trabajadores que decidan no vacacionar, ya que los períodos de descanso son necesarios para reponer fuerzas y para despejar la mente, sobre todo luego de haber pasado tantos meses de incertidumbres.
Estos trabajadores “temerosos”, no se dan cuenta de que trabajar sin tomarse un respiro, es una combinación peligrosa que podría derivar en más estrés o en lo que algunos llaman el síndrome de Burnout.
Por eso pienso que la labor de los mandos empresariales (directores, gerentes y supervisores), debe enfocarse en alentar a los empleados a utilizar su tiempo libre acumulado. Es decir, hay que promover las vacaciones y el descanso del personal como algo positivo, para que las personas puedan seguir rindiendo el resto del año a los niveles de productividad normales, evitando así cualquier enfermedad relacionada al estrés laboral.
Si algunos trabajadores son reacios a la idea de tener que tomar 30 días consecutivos, se les puede sugerir que lo hagan de forma escalonada (es lo que hago yo).
Unos pocos días de descanso ya vienen bien para desconectar y recargar las pilas. Mi sugerencia para los responsables en las empresas es predicar con el ejemplo y tomarse ellos mismos, desde ya, un par de semanas libres…
…No hay nada mejor que levantarse tarde un día de semana, ver los capítulos completos de las series de televisión favoritas, leer ese libro que lleva en la estantería desde Navidad, o incluso ir de tiendas y aprovechar las rebajas…
Dos consejos para los mandos empresariales (directores, gerentes y supervisores):
• Garantizar que el primer día de vuelta en la oficina no sea una tortura. Se pueden tomar medidas para que la vuelta luego de unas vacaciones no signifique una montaña de trabajo inesperado. Según una encuesta reciente de Randstad. De aquellos empleados que más se estresan en la oficina, el 77% identifica la vuelta de vacaciones como la principal fuente de su estrés.
• Asegurarse (con acciones y argumentos) de que ningún empleado sienta que puede dar la impresión de estar menos comprometido con el trabajo/empresa por hacer uso de su tiempo libre. Es preciso eliminar esa sensación, tan arraigada en nuestra cultura, de que aquellos que utilizan todas sus vacaciones son irresponsables, o son menos merecedores de elogios y/o oportunidades de ascenso.
Reflexión: No es lo mismo liderar que administrar, la gestión de personas es una acción integral.
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