¿Qué es esto? Desde esta página puedes usar los enlaces de Redes Sociales para guardar el enlace de ¿Siguen siendo las grandes multinacionales empresas “de gran prestigio”?, o usar el formulario de Correo Electrónico para enviarlo.

Redes Sociales

Correo Electrónico

Envíalo
Abril 20, 2009

¿Siguen siendo las grandes multinacionales empresas “de gran prestigio”?

Publicado en:Consejos, Opinión, buscar empleo, empresas

Conversando con ex colegas de distintas multinacionales, me he percatado de un fenómeno que me inquieta…  y es que algunos de ellos, como recién incorporados en empresas de “reconocido prestigio”, empiezan a darse cuenta de que la empresa “como tal” resulta “no ser” lo que les habían contado en la entrevista, ni lo que ellos habían pensado que era (tratándose de empresas de renombre)… y todo esto les está sucediendo apenas unas semanas después de haber sido contratados.

Como resultado, han comenzado a “odiar a la empresa” (palabras textuales), y luego, en progresión, han empezado a odiar a sus jefes, a su compañeros y a todo lo que les rodea, pues encuentran en cada uno de ellos a un culpable de lo que les pasa.


Escuchando a mis ex colegas, no he podido dejar de cuestionarme sobre lo que significa la expresión: “una empresa de renombre o de prestigio”… ¿Se acuerdan de Arthur Andersen  y Enron?… Bueno, esas eran empresas “de renombre”, así como también lo son todas esas multinacionales que actualmente se han visto envueltas en ERE´s , deslocalizaciones y ayudas financieras por parte de diferentes gobiernos…

No sé si todas estas empresas “con problemas” puedan seguir siendo calificadas con tanta pompa, pues entiendo que en la actualidad, sólo una empresa con la solvencia necesaria como para poder aguantar la situación económica actual podría ser considerada como “de renombre” ¿no?

Una frase que escucho siempre, en boca de los consultores que organizan las entrevistas a las que he asistido, es:

“Nuestro cliente es una empresa multinacional de renombre, en donde da gusto trabajar”

Pero…¿Cómo pueden estar seguros de ello, bajo el panorama actual?

¿Has aceptado alguna vez un empleo, en el que un tiempo después comienzas a pensar “esto no es lo que yo quería ni esperaba”?

¿Te has encontrado con que la empresa tiene problemas internos que desconocías y que seguramente afectarán tu desempeño y posiblemente tu carrera?

Ahora mismo hay que mantenerse alerta al buscar empleo, incluso con estas empresas de “buena reputación”, pues internamente puede que no sean lo que parecen ser, o que ya no sean lo que alguna vez fueron…

Pero… ¿Qué puedes hacer una vez dentro, si te das cuenta de que la empresa no era lo que esperabas?

En España y Latinoamérica, la mayoría de los empleados que se enfrentan a este dilema ”tienden” a quedarse trabajando en la empresa, esperando a que suceda algún milagro… lo que significa que actúan de forma errada.

Particularmente prefiero la tendencia anglosajona (largarse), de hecho nunca recomendaría quedarse en esas condiciones, ya que, lamentablemente, ese “milagro” no va a suceder… y es seguro que dos meses después (o antes) la sensación de inconformidad y el malestar se hayan más bien intensificado.

Pero la realidad es que muchos se quedan pensando en: …“cómo me afectará el hecho de renunciar”… En lugar de tomar la mejor decisión, que no es otra que: dejar la empresa inmediatamente para reanudar la búsqueda. Observen el siguiente caso que me planteó un ex colega vía telefónica desde Madrid y saquen sus conclusiones:

“…¡A ver!, si renuncio ahora, puede que afecte a mi currículo, además perderé el derecho a la prestación por desempleo y encima tendré que iniciar un nuevo proceso de selección con todas sus consecuencias… si me quedo, al menos voy a cobrar a fin de mes…”

Sus palabras, aunque tienen mucha lógica, dejan de lado el componente personal… no consideran el sentir y no involucran al “¿cómo me sentiré mañana siendo miserable?” Y tarde o temprano comenzarán a sentirse así y entonces (tal vez), si que sea demasiado tarde.

Yo, por mi parte, le respondí que no me parecía la actitud correcta, y que sólo veía como se tragaba pasivamente sus sentimientos. De hecho, lo animé a reflexionar y pensar en los pros y los contras, ya que mientras más dilata la decisión de dejar ese empleo, peor sería para él (aún se lo está pensando).

¿Qué opináis vosotros?

Bonus track: Recomendaciones en caso de que alguna empresa “de reconocido prestigio” te incluya como candidato en algún proceso de selección:

- Si la empresa no es lo que esperas y lo descubres antes de ser contratado, no sientas miedo de dejar el proceso hasta ese punto, luego podrías arrepentirte de no estar libre para considerar otras ofertas interesantes. Así que si no te sientes cómodo desde el principio, no retrases el momento de dejar el proceso de selección.

- Aunque las empresas de renombre no exponen sus problemas al público y es bastante difícil conocerlas hasta que se trabaja en ellas. Sigue siendo importante el tratar de conseguir la mayor cantidad de información posible, ya sea a través de Internet o usando nuestra red de contactos.

- Debes conseguir que en la entrevista sean específicos con la información que solicites haciendo las preguntas necesarias a tiempo; sobre todo, para que no te veas luego trabajando en una empresa que conoces sólo por referencias o por lo que “la publicidad” ha querido mostrarte.

- Lo más importante es centrase en encontrar el empleo “perfecto”, tratando de tener cierto control sobre todas las variables y obteniendo la mayor cantidad de información posible. No está en nuestras manos el poder tener todas las respuestas, pero si en hacer todo lo posible por encontrarlas.

Reflexión: Trabajar en una empresa de renombre no es sólo contar con que es reconocida, sino también saber lo que realmente significa ser “de renombre”, y hablo tanto de multinacionales reconocidas por sus productos como de otras empresas no tan conocidas, pero que siguen siendo grandes, no solamente por su trato al trabajador sino por las prestaciones, viajes de incentivo y flexibilidad.


Volver a: ¿Siguen siendo las grandes multinacionales empresas “de gran prestigio”?