En una entrevista de trabajo… ¿Es mejor ir bien preparado para obtener los mejores resultados o es mejor no agobiarse y así de evitar correr el riesgo de que el estrés nos haga salir mal parados?
Sigue el debate iniciado por Yoriento y luego avivado en mi artículo anterior, sobre si es realmente necesario prepararse para una entrevista, o si por el contrario, no hay que obsesionarse tanto preparando la superación de entrevistas de trabajo, porque una excesiva atención, produce más ansiedad que beneficios tangibles.
¿Qué piensas? ¿Cuál posición es la correcta? ¿Te decantas por una en particular o tomarás alguna posición intermedia?
Como ya lo había expuesto en mis comentarios, yo sigo firmemente convencido de que SI hay que prepararse bien antes de asistir a una entrevista, pues sigue siendo el paso final y determinante para poder ser el candidato/a elegido/a; y opino que hacer lo contrario, puede significar perder un empleo, que tal vez queríamos, o peor aún, que realmente necesitábamos…
Así que sigo sosteniendo que decirle a un candidato que no se obsesione ni se agobie preparando la superación de la entrevista, según la teoría (supuesta) de que obtener ese empleo, no dependerá tanto de lo que lo diga y haga, sino de lo que la empresa ya tenga planeado.
Es como decirle a un deportista que no entrene para esa única prueba que le dará la gloria, y que no se agobie, pues la suerte tiene mucho que ver y tal vez se caiga, o tal vez el de al lado es más rápido o lo que sea… Me gustaría saber que respondería un deportista al que le hacen esta propuesta de no-preparación previa para que “no se agobie”.
También sería como decirle a un orador el día de su intervención en la ONU para evitar una guerra, que no se agobie… que ya le saldrán las ideas durante el acto y que el público ya podría tener la decisión tomada, y por eso no hay que tratar de convencerlos, pues incluso podrían pensar que dará una imagen falsa. Lo mismo que el ejemplo anterior…, me gustaría escuchar la respuesta del orador frente a esta opinión.
La entrevista sólo la mitifican los que la siguen viendo como un interrogatorio policial y es por eso que la gente se agobia, por el miedo a saberse en desventaja psicológica.
Por eso propongo, que en lugar de recomendar “no agobiarse” o “no prepararse”, (recomendación que por cierto no soluciona el problema del agobio), se le enseñe al candidato como enfrentarse a este tipo de paradigma de inferioridad que la sociedad le ha enseñado. Es allí en donde debemos aunar esfuerzos; en demostrar que se puede ir a una entrevista tranquilamente, con pocos nervios (los suficientes), sin estrés, bien preparado y sin miedos.
Hay que enseñar y promover que los candidatos también tienen poder de decisión y que no deben ir como corderitos al matadero, sino como personas que van a dialogar con otras, que a su vez, van a decidir su futuro en base a lo que digan y lo que dejen de decir en ese precioso momento, buscando salir airosos de la prueba.
Para eso deberán tener suficientes argumentos, y para tener esos argumentos hay que prepararse, es la única vía, pues básicamente una entrevista de trabajo es una prueba de argumentación. Pero lo que no podemos decir, es que se deje la preparación a la ligera, pues esto no significa ir más tranquilos, sino mal orientados.
Por otro lado, aunque comparto y es cierto que la entrevista no debería ser lo más determinante a la hora de elegir a alguien, por ahora es lo que hay, y es como funciona el actual sistema, así que orientar a las personas en otro sentido, no es más que una opinión y una propuesta más, pero no es la realidad que un candidato necesita saber.
No podemos orientar al candidato con opiniones sino con realidades. Así que hay que darle herramientas para que las enfrente y no tomar posiciones en base a lo que consideramos justo o injusto de los procesos de selección, pues por ahora no tenemos control sobre ellos; y hasta que no cambien los paradigmas y los actuales sistemas de reclutamiento, entonces sigue siendo mejor jugar con lo que tenemos y con lo que si podemos controlar, hacer lo contrario sólo confundirá más al candidato.
Por eso aclaro… NO estoy diciendo que el candidato deba agobiarse innecesariamente, pero si sostengo que hay que prepararse… y bien. Tanto en preguntas como en respuestas, así como en aspectos que permitan vencer los miedos arraigados y otros paradigmas culturales; esta es la única forma de conseguir nuestro objetivo, que no es más que conseguir ese empleo.
Para terminar, les pido reflexionar sobre el asunto y ponerse en el lugar del candidato…, ¡creen que realmente importa tanto agobiarse, si es para un fin importante!, ¿acaso no nos agobiábamos al estudiar para salir bien en la universidad o el instituto?… ¿significará un trauma agobiarnos un poco? …no lo creo.
Con estas propuestas sin sentido, sigo viendo muestras de facilismo, y la misma pasividad cultural de los conformistas… esos que siguen pretendiendo alcanzar las cosas con la ley del mínimo esfuerzo… Así que cambio un poco más mi postura y me pongo más ácido al decir… que si hay que agobiarse, pues un poco de agobio también nos viene bien… no se preocupen que sobreviviremos, y tal vez con ello, podamos ayudar a decidir nuestro futuro ese día.
Así que… ¿se agobiarían por conseguir lo que verdaderamente desean y anhelan?… ¿qué deciden?… ¿hay que prepararse o no, antes de ir a una entrevista de trabajo?…